Guayaquil, Ecuador
La transición menopáusica representa una etapa crítica en la salud de las mujeres de mediana edad, caracterizada por cambios simultáneos a nivel hormonal y metabólico que pueden afectar la masa muscular. Durante este periodo aumentan la adiposidad visceral, la resistencia a la insulina y las alteraciones cardiometabólicas, mientras disminuyen la masa y fuerza muscular, favoreciendo el desarrollo de sarcopenia. Aunque ambos riesgos coexisten y se potencian mutuamente, habitualmente son evaluados de forma fragmentada, lo que puede conducir a una subestimación del riesgo global y retrasar intervenciones oportunas. Muchas mujeres consideradas “aparentemente sanas” pueden presentar un IMC normal, pero coexistir con baja masa muscular, disminución de fuerza y alteraciones metabólicas importantes. Una evaluación integral que combine antropometría, composición corporal, perfil metabólico, fuerza muscular y pruebas funcionales en un mismo momento clínico permitiría identificar fenotipos ocultos, mejorar la estratificación del riesgo y diseñar intervenciones más precisas y tempranas. Además, el manejo debe ser igualmente integrado, incorporando estrategias nutricionales enfocadas en una adecuada ingesta proteica y calidad de dieta, junto con ejercicio de fuerza como componente central. Integrar músculo y metabolismo es una necesidad clínica para optimizar la prevención y atención de las mujeres en esta etapa de la vida.