En esta ponencia se abordó la articulación entre el Proceso de Atención Nutricia (PAN) y la práctica clínica basada en evidencia, a partir de una premisa central: la evidencia científica solo adquiere pleno valor profesional cuando puede traducirse en decisiones clínicas pertinentes, documentadas y centradas en la persona. Se destacó que el PAN ofrece una metodología estructurada para ordenar el razonamiento clínico, integrar información relevante y guiar la toma de decisiones a lo largo de sus cuatro pasos: evaluación, diagnóstico, intervención, monitoreo y evaluación nutricia. Asimismo, se señaló que la nutrición basada en evidencia exige considerar no solo la mejor evidencia disponible, sino también el juicio profesional, las circunstancias, valores y preferencias de la persona atendida. En este marco, la Terminología del Proceso de Atención Nutricia (TPAN), entre otros recursos, se presentó como una herramienta clave para fortalecer la calidad, consistencia y trazabilidad de la atención nutricia. El planteamiento concluyó enfatizando la necesidad de mantener un diálogo permanente entre investigación, metodología clínica y práctica profesional.