Pamplona, España
Las fibras consisten en carbohidratos no digeribles presentes en los alimentos de origen vegetal que llegan intactos al intestino grueso. Las recomendaciones de fibra son 20-30 g/día y ésta se encuentra dividida en dos subtipos: fibra insoluble - que favorece el tránsito intestinal- y fibra soluble, capaz de gelificar en agua. La fibra soluble puede ser fermentada por la microbiota intestinal, generando un efecto prebiótico. Sin embargo, no todas las personas responden igual a la ingesta de fibra porque la capacidad de generar diferentes metabolitos depende de la composición de la microbiota de cada individuo. Es por ello, preciso diferenciar los distintos tipos de fibras de una manera más detallada ya que cada tipo de fibra es sustrato específico para un número determinado de microorganismos y porque los productos generados van a depender directamente de los microorganismos presentes. Por ello, es preciso combinar todos los grupos de alimentos de origen vegetal para mejorar la diversidad bacteriana: desde pectinas, inulinas, beta-glucanos, FOS, GOS y almidón resistente entre otros.