La mala calidad del sueño es cada vez más común, con un impacto significativo en la calidad de vida. El insomnio, actualmente, afecta a casi el 20% de la población española y, en la mayoría de los casos por seguir unos hábitos de vida poco saludables. Diversos estudios confirman la relación entre el uso de dispositivos electrónicos y el deterioro del sueño, destacando la necesidad de promover una mejor educación sobre el uso de pantallas. Este hábito se relaciona con problemas físicos, sociales y psicológicos. Por este motivo, la OMS advierte sobre los riesgos del uso de pantallas, especialmente en la infancia y adolescencia. Objetivos: Comprobar si la dependencia al teléfono móvil está relacionada con una mala calidad del sueño en los pacientes entre 18 y 65 años que acuden a la consulta de enfermería de atención primaria. Métodos: Estudio observacional transversal y analítico. Uso de la escala de Pittsburgh para valorar la calidad del sueño y la escala de Dependencia al Teléfono Móvil. La asociación entre la calidad del sueño, la dependencia al móvil y la edad se llevó a cabo con la prueba de t de Student y la relación entre las dimensiones de la escala de la dependencia al móvil y la calidad del sueño mediante una matriz de correlaciones. Resultados: El estudio incluyó 302 participantes, de las que el 61,6% eran mujeres (n=186). Los hombres tuvieron una media de edad de 43 años (DE=13,7) y las mujeres de 38,8 años (DE=13.6). Se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre sexo y la edad y calidad del sueño y la dependencia al teléfono móvil (p<0,05). Hubo una correlación positiva entre la dependencia al móvil y la calidad del sueño (p<0,001), sin embargo, no hubo asociación entre la edad y calidad del sueño (p=0,941)
Poor sleep quality is becoming increasingly common, significantly impacting quality of life. Insomnia currently affects nearly 20% of the Spanish population, mostly due to unhealthy lifestyle habits. Various studies confirm the relationship between the use of electronic devices and sleep deterioration, highlighting the need to promote better education on screen usage. This habit is linked to physical, social, and psychological problems. For this reason, the WHO warns about the risks of screen use, especially during childhood and adolescence. Objectives: To determine whether mobile phone dependency is related to poor sleep quality in patients aged 18 to 65 who attend primary care nursing consultations. Methods: A cross-sectional observational and analytical study. The Pittsburgh Sleep Quality Index was used to assess sleep quality, along with the Mobile Phone Dependency Scale. The association between sleep quality, mobile phone dependency, and age was analyzed using the Student’s t-test, while the relationship between the dimensions of mobile phone dependency and sleep quality was examined through a correlation matrix. Results: The study included 302 participants, 61.6% of whom were women (n=186). The mean age for men was 43 years (SD=13.7), while for women, it was 38.8 years (SD=13.6). Statistically significant differences were found between gender, age, sleep quality, and mobile phone dependency (p<0.05). A positive correlation was observed between the different dimensions of mobile phone dependency and sleep quality (p<0.001); however, no association was found between age and sleep quality (p=0.941)