Perú
La inteligencia artificial (IA) en Salud Pública representa una herramienta poderosa para mejorar la vigilancia epidemiológica, optimizar la asignación de recursos y diseñar intervenciones preventivas más efectivas. Gracias a su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos, la IA facilita la detección temprana de brotes y la respuesta rápida ante emergencias sanitarias. No obstante, su implementación enfrenta retos éticos significativos, como la protección de la privacidad de los datos, la transparencia en los algoritmos y la mitigación de sesgos que pueden afectar la equidad en la atención. Para maximizar sus beneficios, es fundamental establecer marcos regulatorios claros, promover la formación de profesionales en tecnologías digitales y fomentar la colaboración entre disciplinas. De esta manera, la IA puede contribuir a fortalecer los sistemas de Salud Pública, promoviendo una atención más justa, eficiente y sostenible en el futuro.