México
Introducción. La educación virtual cobró protagonismo en la formación médica tras la pandemia de COVID-19, acelerando la transición a entornos digitales. En la enseñanza de biología celular y tisular enfrenta desafíos por la necesidad de interacción práctica y comprensión de estructuras microscópicas. Este estudio evalúa su impacto en el aprendizaje significativo de los estudiantes de medicina en comparación con la enseñanza presencial.
Sujetos y métodos. Se realizó un estudio cuasi experimental con enfoque mixto, evaluando a 80 estudiantes de la Escuela Militar de Medicina divididos en dos grupos: uno con enseñanza presencial y otro con educación virtual. Se aplicaron encuestas, observaciones, exámenes teóricos y prácticos, y herramientas digitales interactivas. Se utilizó la prueba t de Student para comparar el desempeño académico en ambas modalidades.
Resultados. Los estudiantes en modalidad presencial mostraron mejores resultados en evaluaciones prácticas y de identificación de tejidos (p < 0,01), lo que refleja un aprendizaje significativo más sólido. Asimismo, el grupo virtual presentó menor rendimiento en la resolución de casos clínicos y habilidades prácticas (p < 0,05), aunque mantuvo estabilidad en el aprendizaje memorístico. La dispersión de puntuaciones fue mayor en la resolución de casos clínicos y en la identificación de tejidos en el grupo virtual.
Conclusión. La educación virtual demostró ser efectiva para el aprendizaje teórico, pero presentó limitaciones en la formación de habilidades prácticas y asociativas. Se recomienda el desarrollo de modelos híbridos que integren actividades presenciales para fortalecer el aprendizaje significativo en disciplinas biomédicas.
Introduction. Virtual education gained prominence in medical training following the COVID-19 pandemic, accelerating the transition to digital environments. In the teaching of Cellular and Tissue Biology, it faces challenges due to the need for practical interaction and the comprehension of microscopic structures. This study evaluates its impact on meaningful learning among medical students compared to face-to-face teaching.
Subjects and methods. A quasi-experimental study with a mixed-methods approach was conducted, evaluating 80 students from the Military Medical School, divided into two groups: one receiving face-to-face instruction and the other undergoing virtual education. Surveys, observations, theoretical and practical exams, and interactive digital tools were applied. The Student’s t-test was used to compare academic performance between both modalities.
Results. Students in the face-to-face modality demonstrated better results in practical assessments and tissue identification (p < 0.01), reflecting stronger meaningful learning. Likewise, the virtual group exhibited lower performance in clinical case resolution and practical skills (p < 0.05), although they maintained stability in rote learning. Score dispersion was higher in clinical case resolution and tissue identification within the virtual group.
Conclusion. Virtual education proved effective for theoretical learning but showed limitations in the development of practical and associative skills. The development of hybrid models integrating face-to-face activities is recommended to enhance meaningful learning in biomedical disciplines.