Los malos tratos dirigidos a las personas mayores, es un problema social muy grave que puede manifestarse de muy diversas formas, incluyendo el abuso físico, el abuso emocional o la negligencia. Las personas ancianas no siempre pueden valerse por sí mismas, es a la hora de recibir los cuidados y atenciones necesarias cuando surgen las dificultades. Es un hecho, el reconocer que si el anciano se ve afectado por alguna dolencia, se incrementa el riesgo de sufrir maltrato por parte de su familia o cuidador. Además, las dinámicas complejas y la ausencia de recursos más apropiados para la persona, puede contribuir a la violencia.
Se hace fundamental abordar este tema a través de la concienciación pública, la formación de los cuidadores profesionales y no profesionales de la salud; así como la implementación de políticas que puedan proteger a este colectivo. En todos los ámbitos, la detección temprana y la intervención son piezas clave para prevenir y mitigar los efectos del abuso en esta población vulnerable.
Elderly mistreatment is a really grave social problem that manifests in different ways, including physical or emotional abuse or negligence. Elderly not always can fend for themselves, and when they need caring or regards they suffer difficulties. It is a fact acknowledged that if old people have a disease, the risk of suffering mistreatment from their families or their carer will rise up. What’s more, the complex dynamics and the lack of more appropriate resources for the people, can contribute to the violence.
It is fundamental to approach this topic through public awareness, forming professional and non-professional health carers, as well as implementing politics to protect this collective. In all scopes, early detection and intervention are key parts to prevent and lower mistreatment effects in this vulnerable population.