Sandra Lario Pérez, J.J. Sánchez, El Mostafa El Yaqine Er Raoudi, Pedro Pablo Stredel Russian, Paula Navarro Elena, Jorge Barragán Martínez
La colitis estercorácea es una patología poco frecuente pero potencialmente grave con una mortalidad de hasta el 60%. El factor de riesgo más importante es el estreñimiento crónico y la clínica predominante es el dolor y la distensión abdominal. La prueba más sensible y específica es la tomografía computarizada (TC) que permite su diagnóstico y la detección de complicaciones. Aunque se recomienda el manejo conservador inicial ante ausencia de signos que sugieran perforación o sepsis abdominal no existe ningún protocolo de actuación y la evidencia es escasa limitada a series de casos.
Presentamos dos casos clínicos. Una mujer de 57 años que ante ausencia de signos de alarma se inicia desimpactación oral y rectal, sin embargo, a las pocas horas presenta empeoramiento clínico y analítico súbito desembocando en parada cardiorrespiratoria. El otro caso también se trata de una mujer de 75 años que ante la sospecha de sepsis se indica cirugía emergente realizando sigmoidectomía y colostomía. A las 36 horas presenta empeoramiento clínico progresivo y termina falleciendo. Ambas presentaban estreñimiento crónico conocido no estudiado ni adecuadamente tratado y un dolicosigma diagnosticado por TC un año antes.
Pese a que el tratamiento fue diferente en ambos casos el desenlace fue el mismo mostrando la alta mortalidad de esta patología. Aunque el tratamiento estándar es la desimpactación rectal es indispensable el diagnóstico precoz de complicaciones y el desarrollo de protocolos de actuación junto con un adecuado estudio y tratamiento del estreñimiento crónico.
Stercoral colitis is a rare but potentially seriuos pathology with a mortality of up to 60%. The most important risk factor is chronic constipation and the predominant symptoms are abdominal pain and distention. The most sensitive and specific test is computed tomography (CT), which allows diagnosis and detection of complications. Although initial conservative management is recommended in the absence of signs suggesting perforation or abdominal sepsis, there is no protocol and the evidence is limited to series of cases.
We present two clinical cases. A 57-year-old woman who, in the absence of warning signs, began oral and rectal disimpaction. However, a few hours later she presented with sudden clinical and analytical worsening leading to cardiorespiratory arrest. The other case is also a 75-year-old woman who, due to suspicion of sepsis, emergent surgery was indicated, performing a sigmoidectomy and colostomy. After 36 hours she presented progressive clinical worsening and ended up dying. Both patients had chronic constipation. Neither of them had been adequately studied or treated. Dolichosigma was present in both patients in a CT a year earlier.
The treatment was different in both cases, but the outcome was the same, showing the high mortality of this pathology. Although the standard treatment is rectal disimpaction, early diagnosis of complications and the development of action protocols for this pathology are essental. An adequate study and treatment of chronic constipation is also very important.