Introducción. Las intolerancias alimentarias, en particular la intolerancia a la lactosa (IL) y la intolerancia a la fructosa (IF), representan un desafío clínico significativo debido a su alta prevalencia y a la diversidad de síntomas gastrointestinales asociados. El diagnóstico de estas intolerancias es complejo y se basa en una combinación de pruebas, incluidas la medición de gases en el aire espirado, test genéticos y estudios de actividad enzimática en biopsias intestinales. Presentación del caso. Mujer de 35 años que, tras ser diagnosticada de intolerancia a la fructosa y lactosa, debe aprender y aumentar su conocimiento respecto a este tipo de tolerancias para poder llevar una vida con la mejor calidad posible. Se trata de un desafío ya que estas intolerancias suponen una condición de exclusión para su vida social. Conclusión. La educación continua y el apoyo emocional son esenciales para empoderar al paciente en la gestión de su condición, asegurando así una adaptación eficaz a su dieta y estilo de vida. Este enfoque interdisciplinario garantiza que las necesidades físicas, emocionales y sociales del paciente sean atendidas, promoviendo un bienestar óptimo y sostenido.
Introduction. Food intolerances, particularly lactose intolerance (LI) and fructose intolerance (FI), represent a significant clinical challenge due to their high prevalence and the diversity of associated gastrointestinal symptoms. The diagnosis of these intolerances is complex and relies on a combination of tests, including breath hydrogen measurement, genetic testing, and enzymatic activity studies in intestinal biopsies. Case Presentation. A 35-year-old woman, after being diagnosed with fructose and lactose intolerance, needs to learn and increase her knowledge regarding these intolerances to achieve the best possible quality of life. This is challenging as these intolerances pose a social exclusion condition for her. Conclusion. Continuous education and emotional support are essential to empower the patient in managing her condition, ensuring effective adaptation to her diet and lifestyle. This interdisciplinary approach guarantees that the patient’s physical, emotional, and social needs are met, promoting optimal and sustained well-being.