Marta Broto Gabarre
Introducción. Las fracturas de cadera en ancianos representan un desafío significativo para los sistemas de salud debido a su alta prevalencia, complejidad en el manejo y las graves consecuencias para la calidad de vida de los pacientes afectados. La morbilidad en pacientes ancianos operados de fractura de cadera es considerablemente alta, influenciada por factores como la presencia de comorbilidades y la fragilidad del estado general de estos pacientes. Esto subraya la importancia de un manejo integral y personalizado. Objetivos. Realizar una búsqueda bibliográfica de la situación, la prevención, el tratamiento, complicaciones y evolución de la fractura de cadera en ancianos. Conocer el papel de enfermería en el cuidado del paciente mayor con fractura de cadera Metodología. Se realizó una búsqueda exhaustiva en las principales bases de datos. Resultados. En un estudio de 2020 demostraron que la cirugía precoz de la fractura de cadera en ancianos se asocia con una disminución significativa en la mortalidad, los reingresos hospitalarios y la dependencia funcional. Además, los pacientes que reciben cirugía temprana muestran una mejor calidad de vida a largo plazo, lo que subraya la necesidad de priorizar la intervención quirúrgica en estos casos las enfermeras implementan protocolos de movilización temprana para prevenir las úlceras por presión y la trombosis venosa profunda. También están involucradas en la evaluación y el manejo del estado mental del paciente, abordando factores como la depresión y la ansiedad, que pueden afectar negativamente la recuperación. Su labor es esencial para garantizar una recuperación óptima y mejorar la calidad de vida del paciente, facilitando su reintegración a la vida cotidiana y reduciendo el riesgo de reingresos hospitalarios. Conclusión. A través de una atención coordinada y centrada en el paciente, es posible mejorar significativamente los resultados y la calidad de vida de los ancianos con fractura de cadera.
Introduction. Hip fractures in the elderly pose a significant challenge to healthcare systems due to their high prevalence, complexity in management, and severe consequences for the quality of life of affected patients. The morbidity in elderly patients undergoing hip fracture surgery is considerably high, influenced by factors such as the presence of comorbidities and the overall fragility of these patients. This underscores the importance of comprehensive and personalized management. Objectives. The objectives of this review are to conduct a bibliographic search on the situation, prevention, treatment, complications, and evolution of hip fractures in the elderly, and to understand the role of nursing in the care of elderly patients with hip fractures. Methodology. An exhaustive search was conducted in the main databases. Results. A 2020 study demonstrated that early surgery for hip fractures in the elderly is associated with a significant decrease in mortality, hospital readmissions, and functional dependency. Additionally, patients who receive early surgery show a better long-term quality of life, highlighting the need to prioritize surgical intervention in these cases. Nurses implement early mobilization protocols to prevent pressure ulcers and deep vein thrombosis. They are also involved in assessing and managing the patient’s mental state, addressing factors such as depression and anxiety, which can negatively impact recovery. Their role is essential to ensure optimal recovery and improve the patient’s quality of life, facilitating their reintegration into daily life and reducing the risk of hospital readmissions. Conclusion.Through coordinated and patient-centered care, it is possible to significantly improve outcomes and the quality of life for elderly patients with hip fractures.