Daniel Jesús Vargas Buhigas, María Ángela Arto Delgado, María Alcutén Romera, Angélica Blanco Fernández, Carmen María Begue Azpiroz
La creatina es un suplemento ampliamente utilizado en el deporte por su capacidad para mejorar el rendimiento en actividades de alta intensidad y corta duración. Este trabajo monográfico examina la historia, mecanismos de acción, beneficios, riesgos y recomendaciones prácticas del uso de la creatina. La suplementación con creatina ha demostrado ser eficaz para aumentar el desarrollo muscular, mejorar la fuerza y la potencia, y acelerar la recuperación post-entrenamiento. Aunque generalmente se considera segura cuando se usa en dosis recomendadas (3-5 g/día), existen preocupaciones sobre posibles efectos adversos, particularmente en la función renal y hepática. Sin embargo, la mayoría de los estudios no muestran efectos negativos significativos en individuos sanos. Además, se exploran los beneficios emergentes en la función cognitiva y neuroprotección, aunque se requiere más investigación en estas áreas. Este análisis concluye que la creatina es un suplemento seguro y eficaz para la mayoría de los deportistas, siempre que se use con responsabilidad y bajo supervisión médica cuando sea necesario.
Creatine is a widely used supplement in sports for its ability to enhance performance in high-intensity, short-duration activities. This monograph examines the history, mechanisms of action, benefits, risks, and practical recommendations for creatine use. Creatine supplementation has proven effective in increasing muscle mass, improving strength and power, and speeding up post-training recovery. While generally considered safe when used at recommended doses (3-5 g/day), concerns remain about potential adverse effects, particularly on renal and hepatic function. However, most studies do not show significant negative effects in healthy individuals. Additionally, emerging benefits in cognitive function and neuroprotection are explored, though more research is needed in these areas. This analysis concludes that creatine is a safe and effective supplement for most athletes, provided it is used responsibly and under medical supervision when necessary.