Julia Navarro García, Clara Andrés Escribano, Javier Higueras Isidro, Paula Moreno Gilaberte, Julia Zamora Zapater, Andrea Ruiz Martínez
A lo largo de la historia las infecciones neonatales han constituido una de las principales causas de morbimortalidad en los neonatos. En nuestro medio, la bacteria Streptococcus agalactiae es una de las causas más frecuentes de infección en el neonato. Para su prevención se recomienda la identificación de las embarazadas portadoras de la bacteria a través de un cultivo vagino-rectal y la administración de profilaxis antibiótica intraparto a todas las gestantes colonizadas.
La matrona tiene un papel fundamental en aportar información clara y comprensible sobre la realización del cribado, explicando el procedimiento, sus beneficios y las implicaciones de un resultado positivo. Sin medidas de prevención, el riesgo de que un bebé desarrolle una infección grave es elevado, pudiendo provocar secuelas neurológicas a largo plazo, discapacidad o incluso la muerte. En la actualidad, la detección y profilaxis temprana han demostrado ser altamente eficaces, disminuyendo su incidencia en un 80%. En los casos en los que el cribado es positivo, el tratamiento va a centrarse en prevenir la transmisión de la bacteria al bebé, a través de la administración de profilaxis antibiótica a la madre en el momento del parto.
Throughout history, neonatal infections have been one of the main causes of morbidity and mortality in neonates. In our environment, the Streptococcus agalactiae bacterium is one of the most frequent causes of infection in the neonate. For its prevention, the identification of pregnant women carrying the bacteria through vagino-rectal culture and the administration of intrapartum antibiotic prophylaxis to all colonized pregnant women is recommended.
The midwife has a fundamental role in providing clear and understandable information about screening, explaining the procedure, its benefits and the implications of a positive result. Without preventive measures, the risk of a baby developing a serious infection is high and can lead to long-term neurological sequelae, disability or even death. Currently, early detection and prophylaxis have proven to be highly effective, decreasing its incidence by 80%. In cases where the screening is positive, treatment will focus on preventing transmission of the bacteria to the baby, through the administration of antibiotic prophylaxis to the mother at the time of delivery.