El constante desarrollo de las tecnologías y la reciente aparición de la inteligencia artificial (IA) están transformando la forma de trabajar y la toma de decisiones en multitud de ámbitos, y también se están introduciendo paulatinamente en los Servicios Sociales y el Trabajo Social.
La IA se presenta como una potente herramienta capaz de predecir situaciones, identificar necesidades, personalizar la atención de individuos, grupos y comunidades y muchas otras tareas para mejorar la gestión de los servicios sociales en todos los niveles de intervención.
Por otro lado, la IA también plantea riesgos significativos relacionados con la ética, la deontología profesional, la posible deshumanización de los servicios y podrían tener un impacto negativo tanto en los profesionales como en sus usuarios/as.
En un sector donde las relaciones interpersonales, el vínculo profesional y la empatía son fundamentales, la excesiva dependencia de la tecnología y restar protagonismo al factor humano podría aumentar la desigualdad y la exclusión social.
Para mitigar los riesgos es necesario que la implementación de la IA se acompañe de una regulación adecuada y de una supervisión ética.
The constant development of technology and the recent appearance of Artificial Intelligence (AI) are transforming the way we work and make decisions in several areas, which slowly begin to include Social Services and Social Work.
AI is showcased as a powerful tool able to predict situations, identify needs, personalize attention to individuals, groups and communities, as well as many other tasks needed to improve Social Services management in all levels of intervention.
On the other hand, AI also represents significant risks related to ethic, professional deontology, possible dehumanization of social work, and could have a negative impact for both professionals and their users.
It is a sector where interpersonal relations, professional bonding and empathy are fundamental, therefore, excessively depending on technology and downplaying the human aspect of it could increase inequality and social exclusión.
To lower the risks it is necessary for AI implementation to be accompanied by an adequate regulation and ethical supervision.