Este artículo explora cómo las heridas neoplásicas están asociadas a un mal pronóstico y suponen un gran reto tanto físico como emocional para los pacientes y sus familias. Estas heridas son dolorosas, sangrantes, malolientes y muy exudativas, lo que genera ansiedad y aislamiento social en los pacientes. El manejo de estas lesiones es complejo debido no solo a la falta de medidas efectivas para controlar los síntomas físicos, sino también a la necesidad de abordar el sufrimiento psicológico del paciente.
El rol de enfermería es fundamental, no solo en la evaluación precisa de la herida y el estado general del paciente, sino también en el desarrollo de un plan de cuidados integral que incluya aspectos psicosociales. El objetivo principal es mejorar la calidad de vida del paciente durante el curso de la enfermedad. Para la realización de este trabajo, se llevó a cabo una revisión bibliográfica exhaustiva utilizando diferentes bases de datos.
The article highlights how neoplastic wounds are associated with a poor prognosis and present significant physical and emotional challenges for patients and their families. These wounds are painful, prone to bleeding, foul-smelling, and highly exudative, leading to anxiety and social isolation in patients. Managing these lesions is complex not only due to the lack of effective measures to control physical symptoms but also because of the need to address the psychological suffering of the patient.
Nursing plays a crucial role, not only in the accurate assessment of the wound and the patient’s overall condition but also in developing a comprehensive care plan that includes psychosocial aspects. The main objective is to improve the patient’s quality of life during the course of the disease. To complete this work, an extensive literature review was conducted using various databases.