Paola Medrano Medrano, Beatriz Vives Bermúdez, Beatriz Lou Argiles, Lorena Auría Soro, Natalia Moriche Conde, Yaiza Bordonaba García
La Diabetes Mellitus (DM) en la actualidad se está cobrando un gran protagonismo, siendo una de las enfermedades que más crece en nuestro país. Una de las principales patologías asociadas es el Pie Diabético (PD). El PD es la complicación crónica de la DM más sencilla y de fácil prevención.
Para poder abarcar la prevención del PD en pacientes con DM contamos primero con una prevención primaria destacando la detección temprana y educación sobre los factores de riesgo (inspección de los pies en cada consulta comprobando el sistema vascular, neurológico y biomecánico, especial atención a uñas y callos, uso de calzado cerrado, no caminar descalzo, uso de calcetines, ejercicio físico supervisado, etc.). En la prevención secundaria explicaremos un manejo adecuado de la úlcera, evitando la presión, hacer un desbridamiento correcto, uso de medicación si fuera necesario, mejorar el flujo vascular con el fin de evitar la progresión de la lesión y corregir los factores desencadenantes, con una especial atención al control glucémico. Y para finalizar la prevención terciaria, donde el fin es evitar la amputación y/o discapacidad, en el caso que se diera alguna de estas dos opciones, la importancia en la intervención del equipo multidisciplinar incluyendo psicólogos y expertos en rehabilitaciones.
Diabetes Mellitus (DM) is currently gaining prominence, being one of the fastest growing diseases in our country. One of the main associated pathologies is Diabetic Foot (PD). PD is the simplest and easily preventable chronic complication of DM. In order to cover the prevention of PD in patients with DM, we first have primary prevention, emphasizing early detection and education on risk factors (inspection of the feet in each consultation, checking the vascular, neurological and biomechanical system, special attention to nails and calluses, use of closed shoes, not walking barefoot, use of socks, supervised physical exercise, etc.). In secondary prevention, we will imply adequate management of the ulcer, avoiding pressure, correct debridement, use of medication if necessary, improving vascular flow in order to prevent the progression of the lesion and correcting the triggering factors, with a special attention to glycaemic control. Finally, tertiary prevention, where the aim is to avoid amputation and/or disability, in the event that one of these two options occurs, the importance of the intervention of the multidisciplinary team including psychologists and rehabilitation experts.