Alba María Cassini Flores, Alex García Baquero
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta principalmente a adultos mayores, con una prevalencia del 0,3% de la población y del 1% en mayores de 60 años.
Su causa exacta es desconocida, pero se cree que resulta de una combinación de factores genéticos y ambientales, con el envejecimiento como principal factor de riesgo. La enfermedad se caracteriza por la pérdida de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra del cerebro y la formación de cuerpos de Lewy.
Los síntomas motores principales incluyen acinesia o bradicinesia, rigidez y temblor en reposo, mientras que los síntomas no motores abarcan deterioro cognitivo, trastornos del estado de ánimo y del sueño, y disautonomía. El diagnóstico se basa en la anamnesis y la exploración neurológica.
No existe cura para la enfermedad, por lo que el tratamiento se enfoca en controlar los síntomas. La Levodopa es el tratamiento de primera línea, pero se recomienda un enfoque multidisciplinario que combine medidas farmacológicas y no farmacológicas.
Dentro de las medidas no farmacológicas, la fisioterapia es crucial en el manejo de los síntomas motores y el mantenimiento del sistema musculoesquelético y algunas de las técnicas que han mostrado evidencia son el ejercicio aeróbico, la potenciación muscular, entrenamiento propioceptivo, entrenamiento con señales externas, ejercicio en comunidad, reeducación de la marcha, entrenamiento orientado a la tarea y la educación al paciente. Sin olvidar que el manejo de la enfermedad requiere un enfoque integral y personalizado.
Parkinson’s disease is a neurodegenerative disorder that primarily affects older adults, with a prevalence of 0.3% of the population and 1% in those over 60 years old. Its exact cause is unknown, but it is believed to result from a combination of genetic and environmental factors, with aging as the main risk factor. The disease is characterized by the loss of dopaminergic neurons in the substantia nigra of the brain and the formation of Lewy bodies.
The main motor symptoms include akinesia or bradykinesia, rigidity, and resting tremor, while non-motor symptoms encompass cognitive impairment, mood and sleep disorders, and dysautonomia. The diagnosis is based on medical history and neurological examination.
There is no cure for the disease, so treatment focuses on controlling the symptoms. Levodopa is the first-line treatment, but a multidisciplinary approach combining pharmacological and non-pharmacological measures is recommended.
Among the non-pharmacological measures, physical therapy is crucial in managing motor symptoms and maintaining the musculoskeletal system. Some techniques that have shown evidence include aerobic exercise, muscle strengthening, proprioceptive training, external cue training, community exercise, gait reeducation, task-oriented training, and patient education. It is important to remember that disease management requires a comprehensive and personalized approach.