El Síndrome del Túnel Carpiano (STC) es una de las principales neuropatías periféricas por compresión en todo el mundo. La compresión del nervio mediano a su paso por el túnel del carpo lesiona, normalmente de forma progresiva, el nervio y genera una sintomatología incapacitante, que se agrava conforme la lesión progresa.
El trastorno es en la inmensa mayoría de los casos idiopático. Este se relaciona con distintos factores y patologías como enfermedades inflamatorias, alteración del equilibrio de líquidos, enfermedades que generan daño a nivel nervioso, movimientos y esfuerzos repetidos, etc.
La prevalencia es muy elevada y, de hecho, es el tipo de neuropatía en la extremidad superior más frecuente en todo el mundo. Las mujeres se ven más afectadas que los varones. La prevalencia del STC es máxima en la población de entre 40 y 50 años.
El STC puede presentarse de forma aguda, dinámica y crónica, siendo esta última la más habitual. Por lo tanto, aunque los síntomas pueden aparecer de forma brusca, estos normalmente se instauran de forma progresiva e intermitente. Los principales síntomas son dolor y parestesias, inicialmente de predominio nocturno, que pueden progresar a afectaciones motoras y sensitivas severas en fases más avanzadas.
La exploración física y la anamnesis son los pilares diagnósticos fundamentales. Estos pueden apoyarse en pruebas complementarias como la ecografía, la resonancia magnética, la radiografía simple, pruebas de conducción nerviosa y electromiografía.
El tratamiento puede ser conservador y/o quirúrgico. Entre las medidas conservadoras destacan la inmovilización de la articulación mediante férulas y la administración de AINES. En cuanto al manejo quirúrgico, la intervención puede realizarse mediante la técnica endoscópica o tratarse de una cirugía abierta. En ambos casos, esta consistirá en la realización de una incisión en el ligamento transverso con el objetivo de liberar la compresión sobre el nervio afectado.
CTS is one of the main peripheral compression neuropathies worldwide. Compression of the median nerve as it passes through the carpal tunnel causes progressive nerve damage, usually resulting in disabling symptoms that get worse as the lesion progresses.
The disorder is in the vast majority of cases idiopathic. It is related to different factors and pathologies such as inflammatory diseases, altered fluid balance, diseases that cause nerve damage, repeated movements and efforts, etc.
The prevalence is very high, and, in fact, it is the most frequent type of upper extremity neuropathy worldwide. Women are more affected than men, in varying proportions. The prevalence of CTS is highest in the population between 40 and 50 years of age.
CTS can present acutely, dynamically and chronically, the most common form of clinical presentation. Therefore, although symptoms may appear abruptly, they usually develop progressively and intermittently. The main symptoms are pain and paresthesias, initially predominantly at night, which may progress to severe motor and sensory impairment in more advanced stages.
Physical examination and anamnesis are the fundamental pillars for establishing a diagnosis. These can be supported by complementary tests such as ultrasound, magnetic resonance imaging, simple radiography, nerve conduction tests and electromyography.
Treatment may be conservative and/or surgical. Conservative measures include joint immobilization with splints and administration of NSAIDs. As for surgical management, the intervention can be performed by endoscopic technique or open surgery. In both cases, this will consist of making an incision in the transverse ligament in order to release the compression on the affected nerve.