Ana Gonzalvo Ochando, Claudia Feria Delgado, Víctor Bosque Blasco, Jesús Javier Casado Moreno, Eloy Bueno Tapia, Leire Cerdera Moros
La insuficiencia renal aguda (IRA) se puede definir como un fallo de las funciones renales, que se instaura de forma brusca debido a distintas causas. El fallo de la función renal desencadena la acumulación de sustancias de desecho y alteraciones en el equilibrio hidroelectrolítico.
Esta se asocia a elevadas tasas de morbimortalidad, principalmente en las Unidades de Cuidados Intensivos, aunque también afecta a un elevado porcentaje de pacientes en otras unidades de hospitalización, suponiendo un importante gasto económico.
Existen diversas herramientas diagnósticas que permiten, no sólo identificar el descenso de la función renal, sino también el tipo de IRA según la causa subyacente: prerrenal, renal o postrenal. Esto resulta importante para poder incluir en el tratamiento medidas individualizadas y dirigidas a la resolución del trastorno etiológico.
La prevención primaria es fundamental y así lo señala la literatura publicada, sin embargo, la incidencia sigue aumentando. Una vez instaurado el cuadro, si bien existe la opción de abordarse mediante tratamiento conservador, que incluye la utilización de fármacos y fluidoterapia, un porcentaje de pacientes va a precisar de algún tipo de terapia sustitutiva renal, entre las que destacan las técnicas continuas de depuración extracorpórea.
Acute renal failure (ARF) can be defined as a failure of renal functions, which occurs abruptly due to different causes. The failure of renal function produces the accumulation of waste substances and disturbances in the water-electrolyte balance.
ARF is associated with high morbimortality rates, mainly in Intensive Care Units, but it also affects a high percentage of patients in other hospitalization units, entailing an important economic expense.
There are several diagnostic tools that allow, not only to identify the decrease in renal function, but also the type of ARF according to its cause: prerenal, renal or postrenal. This is important in order to be able to include in the treatment individualized measures aimed at resolving the etiological disorder.
Primary prevention is fundamental, and this is pointed out in the published literature; however, the incidence continues to increase. Once the condition is established, although there is the option of conservative treatment, which includes the use of drugs and fluid therapy, a percentage of patients will require some type of renal replacement therapy, including continuous extracorporeal clearance techniques.