Las manifestaciones clínicas que acompañan a las enfermedades neurológicas son muy variadas, afectando a múltiples órganos. Los pacientes con ciertas patologías neurológicas como son el ictus, la enfermedad de Alzheimer, Parkinson, Epilepsia y Esclerosis Múltiple pueden ver su estado nutricional alterado a causa de determinados síntomas relacionados con el curso de la enfermedad, como el déficit de determinados micronutrientes (ácido fólico, zinc, vitaminas B6 y B12, vitamina D, vitaminas E y vitamina C), alteraciones del gasto energético, disminución de la ingesta, alteraciones gastrointestinales y disfunción de la masa ósea. A estas circunstancias, hay que añadir el efecto de otros factores: edad avanzada, múltiples comorbilidades, polifarmacia, la utilización de fitoterapia, hábitos sociales, la dieta y el efecto de los tratamientos farmacológicos.