Una de las principales características que definen el acto médico es la implementación de las innovaciones diagnósticas y terapéuticas, que demuestran tras evaluación de las mismas una mejora en los parámetros de calidad, eficacia y eficiencia de nuestras actuaciones, con una repercusión directa en los resultados de salud de los pacientes diana y un resultado directo sobre los indicadores de salud consensuados que marcan las distintas estrategias sanitarias.