La terapia estándar para cualquier herida superficial con hemorragia aguda es la compresión de la zona afectada, a fin de lograr la hemostasis: dicho principio tiene tanta validez para las pérdidas internas como para las externas y se halla disponible como compresión neumática circunferencial (CNC), proporcionada por el traje neumático para prevenir el shock hipovolémico (TN) o pantalones antichoque, ampliamente usados por las tripulaciones de las ambulancias en casos de shock hipovolémico grave.
Según algunos investigadores (1), uno de los pricipales beneficios de estos dispositivos es la compresión de las áreas hemorrágicas intraarbdominales, lo cual permite controlar, dentro o fuera del hospital, pérdidas sanguíneas abdominales que de otro modo serían intratables.