La mejor definición anatómica de la enfermedad osteoporótica es cuantitativa: se dice que un paciente tiene osteoporosis cuando presenta en los huesos tal rarefacción que aquéllos son incapaces de cumplir su función mecánica de sostén. Cuando se alcanza el umbral de fractura, se producen aplastamientos vertebrales si la rarefacción predomina en el hueso esponjoso y fracturas atraumáticas de los huesos largos si predomina en el hueso cortical. Esta definición es válida cualquiera que sea la etiología de la osteoporosis y sólo se hablará de osteoporosis idiopàtica cuando no pueda ponerse de manifiesto ninguna causa.