El diagnóstico y tratamiento de gran número de problemas anorrectales son perfectamente accesibles para cualquier médico. El proceso lógico incluye, por este orden, interrogatorio cuidadoso, inspección, tacto rectal, anoscopia, sigmoidoscopia y otros exámenes complementarios. La presencia de hemorragia digestiva baja, prurito mucoso, dolor, estreñimiento, diarrea o flujo anormal, son otros tantos síntomas que deben hacer pensar en la existencia de patología anorrectal.