Alan K. Done
El envenenamiento con talio es uno de los más frecuentes y conocidos en los anales de la toxicología y hay muchas y buenas razones para pensar que los envenenadores, cuando eran legión, utilizaban el talio con mayor frecuencia aún que el arsénico. En los últimos años, la talotoxicosis ha llegado a ser relativamente rara gracias a un control rigurosos de las ventas: en la mayoría de los casos, era causada por los pesticidas -insecticidas o raticidas-, preparados casi siempre en forma de bizcochos que atraían a los niños imprudentes tanto como a los insectos. Otra fuente de envenenamiento venía representada por los productos depilatorios que se utilizaban no sólo en el tratamiento del herpes tonsurante, sino también para eliminar el vello superfluo de brazos y piernas; sin embargo, su venta está prohibida en la actualidad.