L.E. Tucker
Las dorsolumbalgias no son siempre la consecuencia de una afección osteomuscular, sino que pueden presentarse, por el contrario, como el síntoma de una patología estravertebral, por ejemplo, una endocarditis bacteriana o una enfermedad intratorácica, intraabdominal, retroperitoneal, pélvica o incluso psíquica.