Ignoradas duante mucho tiempo y mal valoradas en cuanto a su gravedad funcional, las lesiones traumáticas de la pelvis son graves cuando incluyen una fractura del cotilo -fractura articular- y un poco menos graves cuando afectan la sínfisis púbica, el ala iliaca o las ramas ilio o isquiopúbicas. Aunque no corresponden a la definición anatómica de la pelvis, las fracturas del cuello del fémur deben ser incluidas en este capítulo por sus consecuencias a nivel de la recogida y transporte del accidentado.