El estudio de las secuelas genitosexuales del parapléjico se presenta como un medio casi experimental para comprender mejor la neurofisiología del hombre normal, a condición, desde luego, de que la extrapolación se efectúe según unos criterios metodológicos muy estrictos y minuciosos. Estos trabajos y, sobre todo, sus complicaciones terapéuticas, permitiran sin duda en un futuro próximo establecer nuevas pautas de tratamiento en el hombre no parapléjico.