La poliartritis reumatoide (PR) no afecta solamente las articulaciones del paciente, sino la vida entera de éste, alcanzando de lleno por esta enfermedad crónica, que se va agravando prograsivamente a pesar de los medios medicamentosos cada vez más eficazes de que se dispone hoy en día.¿Hay que ser pesimista entonces? No, porque cabe siempre la posibilidad de aliviar los sufrimientos de un poliartrítico prodigandole consejos que le ayudarán a tomar conciencia de su propia enfermedad, a recuperar un tono psíquico más combativo y , en última instancia, a conseguir una reinserción familiar y socioprofesional en muchos casos prácticamente normal.