Los fenómenos provocados por la electricidad han adquirido hoy día gran preponderancia por el empleo cada vez más generalizado de aparatos electrodomésticos, que son semilleros de accidentes, a veces graves e incluso mortales, ya que el voltaje corrientemente utilizado para el alumbrado doméstico, de los 110 voltios se ha elevado reglamentariamente hasta el llamado, hace unos años, voltaje industrial de 220, con lo que los riesgos de accidentes caseros se han elevado en un porcentaje muy alto.