El ácido úrico es un producto de degradación de las purinas, principalmente adenina v guanina, procedente de los ácidos nucleicos. La mayoría de las especies poseen una enzima, la uricasa y transforman el ácido úrico en alantoína, que es más soluble; por ello, sus niveles séricos de ácido úrico son muy bajos y no padecen gota. El hombre (en común con algunos pájaros, primates superiores y reptiles) ha perdido esta enzima, produciendo como resultado que el ion esté presente en cantidades significativas en todos los líquidos corporales.