La rinitis alérgica constituye la patología alergológica más frecuente, afectando aproximadamente a un 20% de la población general, con tendencia a aumentar en las próximas décadas. Sin llegar a representar una entidad de pronóstico grave, la rinitis alérgica ocasiona una alta morbilidad, unos elevadísimos costes económicos, una pérdida signifiativa de productividad y una interferencia negativa en la esfera emocional del paciente cuando se manifiesta en etapas tempranas de la vida.