Las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen una de las principales causas de morbimortalidad en los países desarrollados. Las enfermedades ateroscleróticas principales son la enfermedad coronaria (EC), el accidente cerebrovascular (ACV) y la enfermedad arterial periférica (EAP), siendo la EC la primera causa de muerte en Occidente. La mortalidad por enfermedades cardiovasculares permanece como primera causa de muerte en España, representando el 34,9% del total de defunciones (1).