Los hongos son agentes vivos que pueden infectar la piel humana bien como flora saprofita o como patógenos. Aunque se conocen más de 100.000 especies, el 90% están producidas por una veintena de ellos, constituyendo entre el 4 y el 6% de todas las consultas dermatológicas. Esta elevada incidencia se ve favorecida por la creciente tasa de inmigración, el mayor número de viajes turísticos a países extranjeros y el aumento del número de pacientes con enfermedades y tratamientos inmunosupresores. A pesar de su gran frecuencia y de su aspecto clínico tan característico, las micosis son confundidas en muchas ocasiones con otros procesos, lo que conlleva implícitamente una falta de respuesta al tratamiento específico, con la consiguiente fama de dificultad terapéutica que se achaca normalmente a estos procesos.