No consideramos necesario recordar la importancia que hoy día han adquirido las Unidades de Tratamiento del Dolor Crónico en todo el mundo, dentro y fuera del ámbito hospitalario. Para poder entender el origen de las Unidades del Dolor, debemos remontarnos a los años cuarenta, cuando determinadas investigaciones se centraron en el campo de la transmisión de los impulsos dolorosos y cómo bajo determinadas circunstancias dichos impulsos podran hacerse independientes de la causa que los desencadenaba, permitiendo entonces cronificar el estímulo doloroso, es decir, transformarlo en enfermedad.