La esquizofrenia constituye sin duda un importante problema para los médicos de Atención Primaria, por la complejidad de su clínica y la dificultad de su tratamiento. Además, raramente el médico de Primaria se ocupa del tratamiento de este tipo de pacientes, salvo por razones de urgencia, por lo que no suele estar familiarizado con ellos ni con el manejo de estas situaciones.