En el lenguaje cotidiano, colesterol se asocia con enfermedad, cuando estrictamente lo patológico son las alteraciones de su metabolismo o de las partículas que lo transportan en su sangre, las lipoproteinas. La relación causal entre hipercolesterolemia y aterosclerosis ha transcendido a la población en general y es la razón fundamental de su preocupación y curiosidad por esta sustancia química. En el ámbito sanitario y científico, los objetivos en este campo son averiguar los mecanismos de esa relación, hallar un diagnóstico certero de esas alteraciones y aplicar tratamientos eficaces, todo lo cual ocupa a un importante número de médicos e investigadores en general, por la alta incidencia que tienen estas enfermedaes cardiovasculares en nuestra sociedad.