Bajo la denominación de urticaria quedan agrupados un amplio grupo de procesos, de etiología diversa, con una clínica cutánea común: la aparición súbita de placas eritematosas y/o edematosas que desaparecen en unas horas sin dejar nada residual (habón o roncha) (Figuras 1 y 2-Página 23). Se acompaña de intenso prurito tanto en las lesiones como en la piel aparentemente normal. Los mastocitos de la dermis liberan histamina y otros mediadores de la inflamación que producen un aumento brusco y transitorio de la permeabilidad de los capilares y vénulas de la dermis superficial, con el consiguiente edema por extravasación de un líquido rico en proteínas. Cuando el edema está localizado en dermis profunda o hipodermis se denomina angioedema (Figura 3-Página 23).