María del Carmen Ramos Cobos, José Prieto Prieto
Desde el descubrimiento de la penicilina, hace más de 70 años, se ha desencadenado un intenso consumo de antimicrobianos a nivel mundial de forma mantenida e incrementada con un control deficiente o inexistente que se ha asociado al problema de las resistencias. Éstas se detectaron ya en los años 40 del siglo pasado y son tan importantes, en frecuencia, y en impacto clínico, que la OMS lo ha considerado problema prioritario para los próximos años. Es preciso señalar que los mayores esfuerzos y avances en el conocimiento de los antimicrobianos se han relacionad con los campos de la genética, microbiología, farmacología y biología molecular. Pero las consecuencias epidemiológicas de las resistencias obligan a incorporar estudios de economía, sociología, ecología, etc.