Durante la gestación, se produce hasta en un 10% de los embarazos concurrencia de alguna patología hipertensiva, dependiendo de la población estudiada (1, 2).
La patología hipertensiva es una de las principales causas de morbi-mortalidad materno-infantil a nivel mundial, siendo en los países desarrollados la principal causa de muerte materna y la segunda en morbilidad tras la enfermendad tromboembólica. La aproximación diagnóstica a esta patología se facilita si se definen las cuatro categorías, que son autoexcluyentes (Tabla I-Página 30)