En el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de la escoliosis es importante la rotación vertebral.
El objetivo de este estudio es establecer la correlación entre la deformidad de la caja torácica, existente en las escoliosis idiopáticas y manifestada por la gibosidad, evaluada en grados y mm a través de un inclinómetro, la rotación vertebral determinada a través del torsiómetro de Perdiolle y del método de Koreska y el valor angular de la curva determinado a través del método de Cobb, al objeto de saber si puede usarse la exploración clínica con el inclinómetro como método para el seguimiento de la escoliosis.
Pacientes y método: se ha realizado un estudio prospectivo con un grupo de 86 pacientes afectos de deformidad torácica por escoliosis idiopática, 79 mujeres y 7 varones, con una edad media de 14,2 años (DE 4,9), con un valor angular medio de 32,3º (DE 9,1).
Resultados: la gibosidad media en grados a través del inclinómetro tenía un valor medio de 10,3º (DE 3,7) y el valor medio de la altura de la gibosidad era de 18,2 mm (DE 2,3).
La rotación media determinada por el método de Koreska era del 20% (DE 2,1) y a través del torsiómetro de Perdriolle de 9,9º (DE 1,2).
Hemos objetivado una correlación entre la gibosidad medida en grados y la rotación vertebral media por el método de Perdriolle (r=0,72 p<0,05) y por el método de Koreska (r00,58 p<0,05), y entre la gibosidad medida en grados y en mm (r=0,79 p<0,05), pero no entre el valor angular de la curva y la gibosidad tanto medida en mm como en grados.
Conclusiones: el incinómetro es un sistema sencillo, barato y fiable para controlar la evolución de la gibosidad, pero no para controlar la evolución del valor angular de la curva.