Miguel A. Castellano del Castillo
En base a su etiología, se puede dividir a la lesión medular en dos grandes grupos: la de origen traumático, con un porcentaje aproximado del 60% y la de origen médico, que representaría un 40%, siendo la causa más frecuente de este segundo grupo la patología tumoral.
El cordoma es una neoplasia extradural muy poco frecuente originada a partir de restos de la notocorda, que se localiza preferentemente a nivel del sacro y el clivus, apareciendo mas raramente en la columna vertebral. Histopatológicamente se caracteriza por la presencia de células fisaliferas. Presenta un alto grado de recurrencia, sobre todo a nivel local, con una baja tasa de metástasis. En su progresión, lenta pero destructiva, puede expandirse posteriormente hacia el canal espinal produciendo la consiguiente compresión, que da origen a un grado variable de lesión medular secundaria. Su abordaje terapéutico requiere la combinación de cirugía y radioterapia coadyuvante, y el tratamiento rehabilitador de sus secuelas en una Unidad de Lesionados Medulares.
Presentamos tres casos clínicos de cordomas de especial interés dado su localización vertebral, diagnosticados y tratados en nuestro centro hospitalario, dos de los cuales dieron lugar a lesión medular que fue controlada en la Unidad de Lesionados Medulares.