No hay unanimidad en la modalidad idónea de electroestimulación neuromuscular a emplear para efectos tróficos y funcionales. Los objetivos de este estudio son evaluar y comparar la fuerza obtenida con algunos tipos de corrientes excitomotoras y su tolerancia. En 16 voluntarios sanos se determina mediante un dispositivo ergométrico la fuerza máxima voluntaria del cuádriceps femoral y los porcentajes de esta fuerza producidos en la estimulación eléctrica percutánea de ambos vastos femorales. Se aplican corrientes bidireccionales de baja frecuencia de 70 Hz y de 100 Hz y corriente senoidal de 2.500 Hz. La medición de la respuesta motora se realiza en dos niveles perceptivos de tolerancia registrando en cada uno la intensidad de la corriente. Se comprueba una amplia variabilidad interindividual de las fuerzas generadas. La intensidad eléctrica administrada y la fuerza obtenida aumentan de un nivel perceptivo a otro superior (P<0,01) pero no existe una correlación significativa entre estos incrementos. Ambos resultados apoyan la necesidad de medición de las fuerzas electro inducidas para el control de la progresión y eficacia de un tratamiento de electroestimulación. Las corrientes de baja frecuencia desarrollan contracciones más intensas que las de media frecuencia (P<0,01), siendo las aplicaciones bidireccionales las que inducen picos de fuerza más elevados (P<0,01) y suficientes para fines de hipertrofia y fortalecimiento muscular. La tolerancia es menor para la forma farádica que precisa mayor cantidad de electricidad y se admiten intensidades similares con las formas bidireccionales de baja y de media frecuencia.