A. Herrera-Galante
Las patologías inflamatorias y calcificantes de las partes blandas son trastornos con importante repercusión económica y social. Su tratamiento puede realizarse con fármacos o con terapia física, ante cuyo fracaso, la cirugía era el último escalón terapéutico existente. En los últimos años se está utilizando una alternativa no quirúrgica para tratarlas, la aplicación de ondas de choque extracorpóreas de modo similar al empleado en urología para el tratamiento de la litiasis renal. El objetivo de este trabajo fue comprobar la capacidad para disminuir el dolor con esta técnica terapéutica y definir las pautas de aplicación. Tratamos a 18 pacientes con patología de hombro (tendinitis calcificante), epicondilitis y talalgia. Los resultados se evaluaron por la escala analógica visual de dolor, la escala de Constant seis meses y 18 meses de finalizarlo. El tratamiento fue efectivo en 12 de los 18 pacientes. Concluimos que agotadas la medidas terapéuticas médicas y de terapia física, el tratamiento con ondas de choque extracorpóreas es una buena alternativa al empleo de la cirugía.