En las últimas décadas, los avances tecnológicos en el área del cáncer permitieron que la prevención y los nuevos tratamientos favorezcan el aumento de las tasas de sobrevivencia de los pacientes y la mejoría en la calidad de su vida. En ese sentido, las investigaciones evidencian la necesidad de trascender de un modelo biomédico de atención a la salud, hacia un abordaje psicosocial. El objetivo del presente artículo es contribuir con reflexiones respecto a la temática y presentar una propuesta con este abordaje, como un instrumento de intervención de enfermería capaz de considerar la singularidad del sujeto con cáncer y su familia, en el modo de vivenciar sus experiencias, y los impactos que el cáncer provoca en la vida psíquica y social.