Ozlem Ucbaglar, Hulya Yilmaz-Onal
Introducción: La evidencia sobre la educación nutricional en el fútbol juvenil amateur es limitada. Este estudio evaluó los efectos de un programa estructurado de educación nutricional sobre la calidad de la dieta mediterránea, los patrones de ingesta dietética (frecuencia de consumo por grupos de alimentos), los indicadores antropométricos y la autoeficacia para una alimentación saludable en niños en edad escolar que practican fútbol amateur.
Metodología: Las puntuaciones del KIDMED aumentaron tras el programa (p < 0,001), con menos niños clasificados con baja adherencia y más con alta adherencia. En general, el consumo informado se desplazó hacia opciones más densas en nutrientes y una menor ingesta de alimentos tipo snack de alta densidad energética (todos p < 0,05). La autoeficacia para una alimentación saludable no cambió de forma significativa (p > 0,05). Los indicadores antropométricos no mostraron diferencias significativas pre–post en conjunto (p > 0,05).
Resultados: Las puntuaciones del KIDMED aumentaron tras el programa (p < 0,001), con menos niños clasificados con baja adherencia y más con alta adherencia. En general, el consumo informado se desplazó hacia opciones más densas en nutrientes y una menor ingesta de alimentos tipo snack de alta densidad energética (todos p < 0,05). La autoeficacia para una alimentación saludable no cambió de forma significativa (p > 0,05). Los indicadores antropométricos no mostraron diferencias significativas pre–post en conjunto (p > 0,05).
Conclusiones: Un breve programa de educación nutricional aplicado en un club deportivo se asoció con una mejora de la calidad de la dieta mediterránea y cambios favorables en los patrones dietéticos informados, mientras que la autoeficacia y los resultados antropométricos no cambiaron durante el corto periodo de seguimiento.
Introduction: Evidence on nutrition education in amateur youth soccer is limited. This study evaluated the effects of a structured nutrition education program on Mediterranean diet quality, dietary intake patterns (food-group consumption frequency), anthropometrics, and healthy eating self-efficacy in school-age boys playing amateur soccer.
Methods: A single-group pilot pre–post study was conducted in a sports club, including 60 boys aged 8–10 years (9.10 ± 0.80). The intervention comprised four weekly sessions based on the Turkish Dietary Guidelines (TÜBER), delivered in four groups (~15 children/group), each lasting 20–30 minutes, with take-home leaflets for parents. Outcomes included height, body mass and BMI (WHO AnthroPlus Z-scores), the Children’s Healthy Eating Self-Efficacy Scale (CHSE-ES), the Mediterranean Diet Quality Index for Children and Adolescents (KIDMED), and food consumption frequency.
Results: KIDMED scores increased after the program (p < 0.001), with fewer children classified as low adherence and more as high adherence. Overall, reported consumption shifted toward more nutrient-dense choices and less energy-dense snack foods (all p < 0.05). Healthy eating self-efficacy did not change significantly (p > 0.05). Anthropometric indicators showed no significant pre–post differences overall (p > 0.05).
Conclusions: A brief nutrition education program delivered in a sports club setting was associated with improved Mediterranean diet quality and favorable changes in reported dietary patterns, while self-efficacy and anthropometric outcomes remained unchanged over the short follow-up. Controlled studies with larger samples and longer follow-up are warranted.