Introducción: El cáncer constituye una de las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial. La inflamación sistémica y la malnutrición asociadas a esta enfermedad influyen negativamente en el pronóstico clínico y la respuesta al tratamiento. En este contexto, la suplementación con ácidos grasos omega-3 y vitamina D ha sido propuesta como una estrategia nutricional complementaria con potencial efecto antiinflamatorio e inmunomodulador.
Objetivo: Evaluar los efectos de la suplementación con ácidos grasos omega-3 y vitamina D sobre los marcadores inflamatorios, el estado nutricional y los desenlaces clínicos en pacientes con cáncer.
Material y métodos: Se realizó una revisión sistemática conforme a PRISMA 2020, registrada en PROSPERO (CRD420261361041). Se efectuó una búsqueda en PubMed/ MEDLINE, Scopus, Web of Science, Embase y Cochrane Library desde el inicio de cada base de datos hasta marzo de 2026. Dos revisores independientes realizaron la selección de estudios y resolución de discrepancias por consenso. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados y revisiones sistemáticas en pacientes adultos con cáncer. El riesgo de sesgo se evaluó mediante la herramienta RoB 2.
Resultados: Se identificaron 900 registros, incluyéndose finalmente 14 estudios (9 ensayos clínicos aleatorizados y 5 revisiones sistemáticas/metaanálisis). Ocho de los nueve ensayos clínicos reportaron mejoría en al menos un marcador inflamatorio o nutricional. La suplementación con omega-3 y vitamina D se asoció con reducciones en proteína C reactiva, interleucina-6 y factor de necrosis tumoral alfa, además de mejoras en peso corporal, índice de masa corporal y albúmina sérica, especialmente con la co-suplementación. Los resultados sobre progresión tumoral, incidencia y mortalidad por cáncer fueron heterogéneos y menos consistentes.
Conclusiones: La evidencia disponible sugiere que la suplementación con omega-3 y vitamina D se asoció principalmente a la reducción de la inflamación sistémica y a la mejoría del estado nutricional en pacientes con cáncer. Sin embargo, la evidencia sobre progresión tumoral, incidencia y mortalidad continúa siendo limitada y heterogénea.
Introduction: Cancer is one of the leading causes of morbidity and mortality worldwide. Systemic inflammation and malnutrition associated with this disease negatively impact clinical prognosis and treatment response. In this context, omega-3 fatty acid and vitamin D supplementation has been proposed as a complementary nutritional strategy with potential anti-inflammatory and immunomodulatory effects.
Objective: To evaluate the effects of omega-3 fatty acid and vitamin D supplementation on inflammatory markers, nutritional status, and clinical outcomes in cancer patients.
Materials and Methods: A systematic review was conducted according to PRISMA 2020 guidelines and registered in PROSPERO (CRD420261361041). A search was performed in PubMed/MEDLINE, Scopus, Web of Science, Embase, and the Cochrane Library from the inception of each database until March 2026. Two independent reviewers selected studies and resolved discrepancies by consensus. Randomized controlled trials and systematic reviews in adult cancer patients were included. Risk of bias was assessed using the RoB 2 tool.
Results: Nine hundred records were identified, and 14 studies were ultimately included (9 randomized controlled trials and 5 systematic reviews/meta-analyses). Eight of the nine clinical trials reported improvement in at least one inflammatory or nutritional marker. Omega-3 and vitamin D supplementation was associated with reductions in C-reactive protein, interleukin-6, and tumor necrosis factor-alpha, as well as improvements in body weight, body mass index, and serum albumin, especially with co-supplementation. Results regarding tumor progression, cancer incidence, and mortality were heterogeneous and less consistent.
Conclusions: The available evidence suggests that omega-3 and vitamin D supplementation may primarily contribute to reducing systemic inflammation and improving nutritional status in cancer patients. However, evidence on tumor progression, incidence, and mortality remains limited and heterogeneous.