Introducción: La diarrea pediátrica continúa siendo una de las principales causas de morbilidad a nivel mundial. En los últimos años, se han producido cambios significativos en su epidemiología, fisiopatología y manejo, destacando el papel de la microbiota intestinal y la nutrición como ejes centrales en la evolución de la enfermedad.
Objetivo: Analizar la evidencia científica reciente sobre las causas etiológicas, los mecanismos fisiopatológicos y las estrategias dietéticas en la diarrea pediátrica.
Material y métodos: Se realizó una revisión sistemática de la literatura conforme a la guía PRISMA 2020. Se efectuó una búsqueda en PubMed/MEDLINE, Scopus y Web of Science, incluyendo estudios publicados entre 2022 y 2026. Se seleccionaron ensayos clínicos, revisiones sistemáticas, metaanálisis y guías clínicas en población pediátrica. Se identificaron 312 registros y, tras la eliminación de duplicados y el proceso de selección, se incluyeron 48 estudios, predominando revisiones sistemáticas y metaanálisis.
Resultados: La etiología viral continuó siendo predominante, identificándose al norovirus como el principal agente etiológico en más del 60% de los estudios epidemiológicos realizados en regiones con alta cobertura vacunal frente a rotavirus. Se observó un incremento de la diarrea asociada a antibióticos y de la relevancia clínica de la disbiosis intestinal. La fisiopatología integró mecanismos osmóticos, secretorios, inflamatorios y microbiológicos. Los estudios incluidos respaldaron la realimentación precoz, el mantenimiento de la lactancia materna y la evitación de restricciones dietéticas innecesarias. Los metaanálisis evaluados mostraron que determinadas cepas probióticas, particularmente Lactobacillus rhamnosus GG y Saccharomyces boulardii, redujeron la duración de la diarrea aproximadamente entre 18 y 30 horas. Asimismo, la suplementación con zinc se asoció con disminución de la gravedad y duración de los episodios diarreicos, especialmente en poblaciones con riesgo nutricional.
Conclusiones: El abordaje de la diarrea pediátrica ha evolucionado hacia un modelo integrador que incluye microbiota, nutrición e inmunidad. Las estrategias dietéticas basadas en evidencia constituyen un pilar fundamental del tratamiento y abren perspectivas hacia intervenciones más personalizadas.
Introduction: Pediatric diarrhea remains a leading cause of morbidity worldwide. In recent years, significant changes have emerged in its epidemiology, pathophysiology, and management, highlighting the role of gut microbiota and nutrition as key determinants in disease progression.
Objective: To analyze recent scientific evidence on etiological factors, pathophysiological mechanisms, and dietary strategies in pediatric diarrhea.
Material and methods: A systematic review was conducted following PRISMA 2020 guidelines. A comprehensive search was performed in PubMed/MEDLINE, Scopus, and Web of Science, including studies published between 2022 and 2026. Clinical trials, systematic reviews, meta-analyses, and clinical guidelines in pediatric populations were included. A total of 312 records were identified, and after duplicate removal and screening, 48 studies were included, predominantly systematic reviews and meta-analyses.
Results: Viral etiology remained predominant, with norovirus identified as the leading etiological agent in more than 60% of epidemiological studies conducted in regions with high rotavirus vaccination coverage. An increased relevance of antibiotic-associated diarrhea and intestinal dysbiosis was observed. Pathophysiology involved osmotic, secretory, inflammatory, and microbiological mechanisms. Included studies supported early refeeding, continuation of breastfeeding, and avoidance of unnecessary dietary restrictions. The evaluated meta-analyses demonstrated that specific probiotic strains, particularly Lactobacillus rhamnosus GG and Saccharomyces boulardii, reduced diarrhea duration by approximately 18–30 hours. Furthermore, zinc supplementation was associated with reduced severity and duration of diarrheal episodes, especially in populations at nutritional risk.
Conclusions: The management of pediatric diarrhea has evolved toward an integrative model involving microbiota, nutrition, and immune response. Evidence-based dietary strategies are a cornerstone of treatment and support the development of more personalized therapeutic approaches.