Este artículo presenta un proyecto de intervención implementado en una residencia de personas mayores del Principado de Asturias, con el objetivo de impulsar un cambio de modelo desde un enfoque biomédico tradicional hacia una Atención Centrada en la Persona (ACP). La propuesta se fundamenta en una visión integral del cuidado, que incorpora dimensiones biológicas, emocionales, psicológicas y sociales, articuladas en torno a tres ejes estratégicos: la gestión institucionaf , las personas residentes y sus famif ias. Enmarcada en la Estrategia CuidAs (Estrategia para la transformación del modelo de cuidados de larga duración a personas adultas en el Principado de Asturias), esta intervención destaca el papel del Trabajo Social Sanitario como agente clave en la transformación organizacional, promoviendo la autonomía, la autodeterminación y la mejora de la calidad de vida. Se diseñaron e implementaron talleres socioterapéuticos participativos, estructurados en tres fases (planificación, ejecución y evaluación), orientados a humanizar la atención residencial y garantizar el respeto a los derechos, necesidades y deseos de las personas mayores, sin descuidar el abordaje del duelo de los familiares tras el ingreso.
Los resultados subrayan la necesidad de avanzar hacia un modelo más personalizado, ético y sostenible.
This article presents an intervention project implemented in a residential care home for older adults in the Principality of Asturias, aimed at promoting a shift from a traditional biomedical model to a Person-Centered Care (PCC) approach. The proposal is based on a comprehensive vision of care that integrates biological, emotional, psychological, and social dimensions, structured around three strategic axes: institutional management, residents, and their families. Framed within the CuidAs Strategy (Strategy for the Transformation of the Long-Term Care Model for Adults in the Principality of Asturias), this intervention highlights the role of Health Social Work as a key agent in organizational transformation, fostering autonomy, self-determination, and the improvement of quality of life. Participatory socio-therapeutic workshops were designed and implemented, sttuctured in three phases (planning, implementation, and evaluation), aimed ai humanizing residential care and ensuring respect for the rights, needs, and wishes of older adults, while also addressing the grief process of family members following admission. The results emphasize the need to move toward a more personalized, ethical, and sustainable model.