Ambato, Ecuador
La simulación clínica es una estrategia educativa ampliamente utilizada en la formación médica de pregrado, ya que facilita la integración del conocimiento teórico con las habilidades prácticas. Sin embargo, en muchos contextos persisten discrepancias entre los objetivos educativos declarados y su implementación.
Método: Se realizó un estudio observacional de corte transversal con 86 estudiantes de los últimos años del programa de Medicina en Ecuador. Los datos se recopilaron mediante una encuesta electrónica estructurada y validada que evaluó dimensiones curriculares, organizativas, docentes y de retroalimentación. La consistencia interna del instrumento fue adecuada (coeficiente de Cronbach = 0,81). Se realizaron análisis estadísticos descriptivos y exploratorios con un nivel de significancia de p < 0,05.
Resultados: La mayoría de los participantes informó que la simulación estaba integrada en el currículo y alineada con las competencias profesionales. No obstante, se identificaron brechas en la frecuencia de las sesiones, la calidad del debriefing y la disponibilidad de recursos operativos. Entre el 20% y el 30% de las respuestas fueron neutras o negativas, lo que refleja la variabilidad en la experiencia educativa.
Conclusión: Aunque la simulación clínica está formalmente incorporada en el currículo, persisten discrepancias entre su diseño pedagógico y su implementación práctica. El fortalecimiento de la planificación curricular, el incremento del número de sesiones distribuidas y la estandarización del debriefing dirigido por docentes son estrategias clave para optimizar la educación médica basada en competencias.