El valor central de la Orden Hospitalaria es la Hospitalidad, lo cual se expresa a través de la calidad que es la base esencial de nuestro servicio y de nuestra gestión.
La calidad se traduce en respeto por todas las personas que acuden a nuestros servicios y a nuestros centros.
El respeto es por otro lado condición indispensable para poder actuar de forma hospitalaria en todo lo que tiene que ver con acogida y acompañamiento.
Acoger con respeto al otro, nos lleva irremisiblemente a la responsabilidad, criterio fundamental para nuestro trabajo en el día a día y siguiendo fielmente el modelo de San Juan de Dios y sus valores.
Y finalmente, desde esta responsabilidad se explica la dimensión o valor de la espiritualidad para guiar a cada persona en su búsqueda de significado y de transcendencia.